domingo, 11 de mayo de 2014

TRES JUEVES HAY EN EL AÑO...

El refrán continuaba diciendo "que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y Jueves de la Ascensión". Festivos llenos de luces de primavera.
UN JUEVES FESTIVO
El Jueves Santo continua en su sitio, pero los otros dos, a no ser excepciones locales, han desaparecido de nuestro calendario festivo. El día de Corpus se sigue celebrando como fiesta local, y en jueves, en ciudades como Sevilla, Toledo y Ourense entre otras. En las demás, aquel jueves que antaño relucía más que el sol, hoy pasa desapercibido o, en todo caso, con procesiones el domingo siguiente, que ahora se llama de "infraoctava". La Ascensión se celebra como fiesta local en Santiago y en algún municipio vecino. Otra fiesta diluida en la cotidianidad de los días y las semanas.
Son las fiestas movibles, esas que cada año cambian y hacen que determinados poderes económicos se quejen de que con esos cambios resulta imposible programar temporadas financieras y bla, bla, bla. Para los que no pertenecemos al círculo de los poderes económicos ni financieros, las fiestas movibles nos sirven para, según cuándo caen, considerar sus posibilidades de traernos con ellas unas pequeñas vacaciones. Aunque las tres fiestas en cuestión caen en Jueves.
LUNA LLENA SOBRE LA CIUDAD
La Pascua, causa de la movilidad de las demás, se celebra desde hace mas de 7000 años, el primer domingo después de la primera luna llena de primavera. Recuerda la marcha de Egipto, por parte de los judíos guiados por Moisés. Para tener mayor visibilidad en la huida, lo hicieron con luna llena. Cuarenta días más tarde del domingo de Pascua, es la Ascensión. Y algo después viene Corpus, sesenta días más tarde que el domingo de Pascua. 
El eje de las fiestas movibles es ese domingo de Pascua, propio del calendario judío, del que somos seguidores. Más seguidores de lo que podemos pensar. Por ejemplo, según ese calendario, los días comienzan a partir de la tarde anterior. Es decir, el sábado, por ejemplo, comienza en el atardecer del viernes, cuando hay un número concreto de estrellas en el cielo. Los jóvenes, que se ríen de esta forma de medir los días, preguntan qué se hace si hay nubes. La respuesta llega tajante: se hace según el sentir de los mayores. Nos parece extraña, y ajena, esa manera de medir los días, ¿verdad? Pues nosotros la seguimos en algunas ocasiones. Por ejemplo, encendemos las
PLAYA DE RIAZOR CON HOGUERAS
UN 23 DE JUNIO
hogueras de San Juan en la noche del día 23 de junio, no del 24, que es cuando se celebra la fiesta del Santo. También los fuegos del Apóstol, en Santiago, se queman la noche de la víspera, el día 24 de julio. Y a nivel mundial, celebramos el nacimiento de Jesucristo con una cena familiar en la noche del 24 de diciembre, aunque la fiesta de Navidad es al día siguiente. Siempre la noche anterior, conforme el calendario judío.
En realidad, calendario judío mezclado con el nuestro, que no sé cómo denominarlo. Cuando en la década de 1960 comenzaron a hacerse viajes de fines de semana, la Iglesia Católica vio que muchos de sus fieles dejaban de asistir a la misa dominical. Entonces aparecieron las llamadas "misas vespertinas" que, retomando las mediciones del calendario judío, se celebran los sábados por la tarde, pero con la liturgia de los domingos, que ya han comenzado a esa hora. Y aquí no ha pasado nada.
LUNA LLENA EN EL MONTE
Hoy, los mercados, esos entes crueles, piden menos fiestas movibles y mas ajustadas a sus intereses. Llevamos siete mil años con estos calendarios y no nos ha ido tan mal con ellos. A lo largo de este amplio período de tiempo, ha ido medrando un monstruo sin cara al que, de modo genérico, llamamos "Los mercados". Tal vez ese ser acéfalo nos quiera imponer su propio calendario, y con prisas. No me extrañaría. Mediante sus mandatos ya se han metido en nuestras vidas y nos han impuesto horarios de invierno y de verano. Han empezado por algo, y nos dicen que hay que obedecerles por ser  una medida necesaria, aunque pocos vean sus muchas utilidades. Dicen que una de ellas es el ahorro energético y, otra, la simultaneidad de horarios financieros en toda la Unión Europea. No sé. Puede.
Pero hablando de las fiestas movibles, en la plenitud de la primavera, la verdad es que me gustan, aunque traigan consigo sus cambios de fecha, diferentes de año en año. Siempre andarán por primavera, cuando las flores están en su esplendor. Y, por qué no decirlo, me gusta que nuestro calendario festivo venga determinado por la ocurrencia de una luna llena concreta, tan caprichosa y enamoradiza en nuestras fábulas.

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Fiestas movibles de los próximos años:

  AÑO       Semana Santa     Corpus Christi
 2014        13 a  20/4           19/06
 2015      29/03 a 05/04          04/06 
 2016        20 a 27/03           26/05
 2017         9 a 16/04           15/06

Fijarse que en todos los años, el día de Corpus Christi es dos meses, menos un día, más tarde que el Domingo de Pascua. 

"Los mercados" recomiendan/obligan el cambio de hora en países de Europa.
Indefectiblemente, se cambian todos los años el último sábado de marzo y de octubre.