domingo, 23 de junio de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO: (XVII) AL PASAR POR EL PUENTE....

Santiago de Compostela está flanqueada, a cierta distancia, por sendo ríos que la bordean por el norte y por el sur: el Tambre y el Ulla. En ellos hay múltiples pueblos cuyos nombres tienen la raíz Ponte, a la  que sigue otra partícula que designa diferentes circunstancias topográficas: Pontemaceira, Ponteledesma, Ponteulla, Pontealbar, Pontecesures… y muchos mas.
Hay otros pueblos con puente cuyo nombre comienza por Porto: Portomarín o Portomouro pueden servirme de ejemplo-



Pontemaceira
A veces, uno se puede poner travieso conceptual, y preguntar al aire:
- Qué fue primero, ¿el puente o el pueblo?
La respuesta puede ser una que siempre me ha gustado mucho:
- Depende…
En verdad, el mismo nombre nos orienta en la respuesta. Pero antes conviene que reflexionemos un poco.

Esos puentes suelen ser romanos o medievales, de épocas de asentamientos de población y de expansiones comerciales. A veces, para facilitar la comunicación entre núcleos, se erigía un puente en despoblado. Por regla general, ese puente no tenía nombre y, en caso de tenerlo, éste hacía referencia al lugar en que estaba ubicado. Al poco, a los dos lados de él comenzaron a asentarse comerciantes, algún centro religioso, lugares de acogida a peregrinos, etc. Así surgió una nueva población que tomó el nombre del puente y hoy podemos ver cómo su casco histórico se encuentra a ambas márgenes suyas. Éste puede ser el origen de lugares como Ponte de Lima, Pontemaceira, Ponteledesma y otros. Para cruzar el puente solía ser preciso abonar unas tasas llamadas pontazgo. En el centro del puente de Pontemaceira aún existen los muros de la oficina recaudatoria. También el de Ponte de Lima era de pontazgo.
PONTE DE LIMA
En otras ocasiones, los pueblos existían a la orilla de un río y no disponían de puente. Para cruzar el río era precisa la ayuda de un barquero que actuaba con un horario regulado. Normalmente, por las noches no había este servicio, aunque siempre se le podía sobornar.
Si el tráfico humano o de mercancías lo requería, para facilitar el cruce del río se construyó un puente, que pudo haber sido de pontazgo, como el de Portomarín.
PORTOMARIN
Por regla general, en los casos en que el pueblo es anterior al puente, el nombre del pueblo tiene la raíz Porto y el casco histórico de la población está ubicado en una sola orilla del río. Es el caso de Portomarín o de Portomouro. Aunque Portomarín está lejos de Compostela, lo cito por estar en el Camino y ser, por tanto, conocido por los caminantes.
El puente de Portomarín se construyó para dar servicio a los peregrinos. A su entrada estaba la garita para el abono del portazgo. Cuando hace medio siglo, el pueblo fue anegado por las aguas del embalse de Belesar, aguas abajo en el Miño, se trasladó al nuevo poblado un arco del viejo puente, así como su escalera de acceso y la garita del cobro de tasas. Hoy es posible verlo junto al río en un lugar adecuado.
ARCO DEL PUENTE PRIMITIVO TRASLADADO
AL NUEVO POBLADO.. PORTOMARIN 
Hablando de barcas, barqueros y tasas, siempre me hizo pensar aquella canción infantil:
“Al pasar la barca/me dijo el barquero/las niñas bonitas/ no pagan dinero…”
Está claro que se trata de una niña que va a abonar su tasa para cruzar el río, a quien corteja el barquero. Hoy se le acusaría de intento de seducción de la niña, si no se tiene en cuenta la mención del dinero, pues eso podría complicar más los cargos.
Menos mal que, en la canción infantil, la niña no se queda corta:
“Como no lo soy/ni lo quiero ser/ tome usted los cuartos/ y a pasarlo bien…”
Creo que, entonces, se cantaban muchas cosas sin saber el sentido real de lo que se cantaba. Pero eso es otra historia.