jueves, 16 de enero de 2014

CARACTERÍSTICAS DE LOS SERES VIVOS: (II)...CRECEN...

Los seres vivos crecen, pero ¿qué entendemos por crecer? No hay duda que al decir eso, queremos indicar que aumentan de tamaño. Como en biología hay más de una forma de que se realice algo, también hay más de un modo de crecer. O bien porque aumenta el número de células integrantes de un organismo, o bien porque aumenta el tamaño de las células, cuyo número no se altera.
SERÄN ADULTOS
Sea del modo que sea, los seres vivos crecen si tomamos como momento inicial de su existencia el de su nacimiento. Los tamaños más grandes entre los seres vivos actuales se dan en especies vegetales. La mayoría de seres tiene un crecimiento controlado, de manera que cuando alcanzan un determinado tamaño, el proceso se detiene. Todos estamos acostumbrados a los tamaños estándar de los miembros de cada especie que conocemos, y aunque desconocemos esos tamaños, de modo instintivo a algunos individuos los encontramos o muy grandes o muy pequeños cuando sobrepasan tales límites. Por eso hablamos de una vaca muy grande o un camelio muy pequeño, por citar dos ejemplos.
Los seres, al crecer, no sólo aumentan de tamaño, también sus células van diferenciándose adquiriendo capacidades diferentes y generando órganos con funciones especializadas. Mientras los seres van adquiriendo estas cualidades, decimos que son formas juveniles, y consideramos que han alcanzado la madurez cuando alcanzan la capacidad reproductiva.
RENACUAJOS. FORMAS
LARVARIAS DE RANAS
El crecimiento puede ser mediante formas intermedias, las larvas, que son voraces y que, tras un período de transformación que se realiza con quietud, se transforman en adulto. En estos casos, los adultos generan huevos de los que nacen las larvas. Éstas sufren cambios morfológicos (metamorfosis), dando lugar a los adultos. Muchos insectos tienen larvas en sus ciclos biológicos, pero también los anfibios (ranas, sapos) las tienen. En vegetales hay especies, como el eucalipto, con dimorfismo foliar,  en las que las formas juveniles del árbol presentan unas hojas con formas y color que no tienen nada que ver con las del árbol adulto.
 HOJAS JUVENILES DE EUCALIPTO
RAMAS JUVENILES DE EUCALIPTO









En árboles y arbustos, aunque el crecimiento se detiene cuando se alcanza ese tamaño concreto que comentaba, no debemos considerar que se haya perdido su capacidad de crecimiento. Cuando se poda ese árbol o ese arbusto, volverán a crecer hasta alcanzar el tamaño anterior a la poda. Alcanzar esos tamaños y detenerse en esos momentos, son procesos regulados genéticamente.
ALOMETRIA EN HUMANOS
Por otra parte, también puede ocurrir que el crecimiento no sea armónico cuando contemplamos el modo en que se realiza en la totalidad del cuerpo. A veces, existe una velocidad de crecimiento diferencial en sus diferentes partes, y a esto le llamamos alometría. En nosotros, los humanos, las piernas y los brazos crecen a unas velocidades diferentes al tronco y cabeza, por lo que los niños tienen unas proporciones corporales diferentes a los adultos. Este proceso diferencial se descubrió en el Renacimiento. Los pintores anteriores, al pintar al Niño Jesús no pintaban un niño, pintaban un hombrecito, pues le adjudicaban las proporciones de hombre adulto.
 FICUS CRECIDO Y BIEN
ANCLADO EN EL SUELO
De todas formas, existen múltiples estrategias en los seres vivos para alcanzar el estado adulto. Esos procesos, en la mayoría de los casos significan incremento de tamaño y cambios fisiológicos que, en general, reciben el nombre genérico de “crecer”. 
Un proceso inherente a todos los seres vivos y del que se beneficia el mismo individuo que crece..