viernes, 10 de marzo de 2017

Heredabilidad

Tal vez desde que la Humanidad se dedicó a sacar provecho de otros seres naturales, procuró que éstos rindiesen más productos útiles para quienes los criasen.
Comenzó una labor de selección para incrementar su producción: más leche, más huevos, más carne, más granos, más frutos,.más de todo aquello que justificaba su utilidad para el hombre. Incluso, algunas de las especies sometidas a selección, las agrícolas, modificaron el comportamiento humano, que pasó a ser sedentario para así cuidar sus huertos.
Curiosamente, hablo de caracteres cuantitativos, aquellos que se expresan mediante parámetros estadísticos y no como una cualidad que se tiene o se carece de ella. Me explico, una raza de gallina tiene o no tiene la cresta de una forma, o el plumaje de un color. Son caracteres que se refieren a una cualidad y por eso se llaman cualitativos. Pero los caracteres que eran interesantes para ser seleccionados se refieren a otros que se definen como medias estadísticas en colectivos que se tratan en conjunto. Una media de altura de “tanto” más menos “cuanto”. Esas magnitudes se refieren a individuos con un historial genético determinado. Por ejemplo, son miembros de razas puras, todos ellos poseen el mismo genotipo, sin embargo, presentan variabilidad fenotípica. Al tener el mismo genotipo, entre ellos no hay variabilidad genética y los cambios que existan de unos a otros serán debidos al ambiente, Por eso, en este caso se habla de variabilidad ambiental.
Cuando los criadores se enfrentan a trabajos de selección y mejora en animales y plantas domésticos, han de procurarse razas alejadas geográficamente, suponiendo en ellas historias evolutivas diferentes, y aplicar posteriormente cruzamientos adecuados con el fin de lograr unas razas nuevas que tengan caracteres deseados procedentes de las diversas razas progenitoras. Este tipo de técnica recibió el nombre genérico de hibridación.
No obstante, en las descendencias aparecían unas fuertes variabilidades y se suponía, con razón, que en la variación que se observaba existían dos tipos, diferentes y superpuestas. Una de ellas, era la variabilidad genética, debida a los genes que procuraban magnitudes mayores en los individuos que iban naciendo. Pero, superpuesta a ésta, estaba la variabilidad ambiental, nunca hereditaria, y que venía a ser como una sombra que enturbiase los resultados obtenidos, al no poder asignar a una u otra causa la variación que se observaba.
Resumiendo, en una descendencia concreta, variable en caracteres cuantitativos, la variación podía ser debida a causas genéticas, pero también a causas ambientales.

CAPACIDAD DE ENROLLAR LA LENGUA

De un carácter cualitativo, por ej. grupo sanguíneo o capacidad de enrollar la lengua en humanos, decimos que es heredable siempre que se cumplen las condiciones genéticas. No están influidos por el ambiente y el componente genético es fundamental.
Pero en caracteres cuantitativos, por lo dicho, no podemos predecir cómo será una descendencia, pues desconocemos el modo en que influirá el ambiente en ella. Por eso se habla de “heredabilidad”, la capacidad de mostrar un carácter hereditario que está influido por el ambiente. Dentro de la variabilidad que presente una población, la heredabilidad nos manifiesta el porcentaje de ella que es debida a la herencia.
Hoy existen cálculos complicados, pero no difíciles de hacer, que partiendo de diversas mediciones poblacionales en cepas paternales y descendientes, son capaces de indicarnos la heredabilidad de algunos caracteres interesantes para ganaderos y horticultores.
Por ejemplo, en maíz, la altura de las plantas tiene una alta heredabilidad (70,1%), mientras que el diámetro de la mazorca la tiene baja (14,1%), Repito que en ambos casos, esas cantidades representan la incidencia genética en esas variables.
Caracteres como producción de huevos, leche, número de semilla y otras están definidos por su heredabilidad.
En algunos casos la demanda temporal influye intensamente en los criterios de selección. Por ejemplo, el día 30 de diciembre, en España ha de haber millones de uvas de determinada calidad en los hogares españoles. También por razones comprensibles, sobre el 25 de octubre, habrá millones de crisantemos en posesión de españoles.
En el caso de los crisantemos se sabe que el fotoperíodo influye fuertemente en la floración. Se crían en invernaderos sólo iluminados por luces con período controlado y basta con ir imitando el fotoperíodo adecuado para hacer que florezcan en el momento idóneo para el vendedor.

CRISANTEMOS CRIADOS CON DIFERENTES FOTOPERÍODOS

En la foto que acompaño, se presentan cuatro plantas del mismo genotipo, pues proceden por esqueje una misma planta inicial. Son, por tanto miembros del mismo clon. La planta de la izquierda se ha criado con luz natural. La segunda, ha crecido con un aumento de media hora de luz con luz artificial de 100W. La tercera ha tenido un incremento de una hora, y la cuarta, de hora y media. Vemos la influencia del ambiente sobre cuatro plantas que tienen el mismo genotipo. Las modificaciones de los fotoperíodos, hacen "creer" a las plantas que aún no les  ha llegado la época de florecer.
No todos los casos son así sencillos de conocer. El estudio de la heredabilidad de caracteres variables es uno de los retos de los genetistas dedicados al estudio de caracteres cuantitativos.