lunes, 23 de septiembre de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO: (XXVII) LEYENDAS 2

LA VIRGEN DEL TÍMPANO DE LEBOREIRO

En este blog ya he comentado el rechazo que me producen las falsedades con visos de leyendas, sin otro fin que provocar un cierto fervor entre gentes normalmente incultas siempre dispuestas a creer todo cuanto le dijesen aquellos en quienes confiaban. Pero el fin no justifica los medios.

En España tenemos muchas imágenes de vírgenes con una leyenda similar. Las guardaron unos campesinos que huían de los moros, luego la imagen se apareció a algún pastor mediante algunos fenómenos atmosféricos desacostumbrados. El pastor se lo dijo a algún cura o fraile (de orden mendicante, la mayoría de la veces), que reconocieron la imagen y levantaron una ermita para su veneración. La afluencia de devotos fue en aumento de modo que, al poco tiempo, la ermita tuvo que transformarse en santuario.
TÍMPANO DE LA IGLESIA
Puesto que son diversos los extraños escondites donde aparecieron las imágenes, éstas reciben un nombre indicativo del detalle. Así, están la Virgen de la Encina, la del Pino, la del Henar, la de la Hiniesta, la del Subterráneo y un largo, larguísimo etcétera.
Claro que si analizamos algo las cosas, tal vez las leyendas se vengan abajo. Los campesinos que huían de los moros cuando invadieron la península, lo harían en el primer tercio del siglo VIII, que fue cuando llegaron los árabes. Las imágenes aparecidas posteriormente, y de modo milagroso, deberían estar esculpidas con el estilo que se utilizaba cuando fueron escondidas, el prerrománico. Creo que es lógico. No obstante, las vírgenes que aparecieron en los sitios mas dispares son góticas o, incluso, renacentistas. Si se me apura mucho, son casi del estilo artístico que se utilizaba en el momento de su descubrimiento. Tal vez sobren más comentarios.
CAMINO DEL PUENTE
En Leboreiro hay una leyenda con relación a la virgen que adorna el tímpano de su iglesia. Dice que, en su día, los lugareños vieron una luz bajo el puente. Cuando fueron a ver la causa de tal luminosidad, se encontraron con la imagen que, prestos, pusieron en el altar de su iglesia. La verdad es que no disponían de mejor sitio para ponerla. No obstante, la imagen volvió bajo el puente, o junto a él, y así fue ocurriendo en varias ocasiones, hasta que alguien supo interpretar lo que ocurría y pusieron a la virgen en el tímpano de la iglesia.
Nunca se volvió a mover desde que tuvo esa nueva situación, pues lo que quería era ver a los peregrinos que iban a Compostela…
Y allí sigue desde entonces.
Bueno, bien. Esa imagen adoptando el rol de mujer asomada al
BAJO ESTE PUENTE APARECIÓ LA IMAGEN
balcón viendo pasar a la gente, en este caso peregrinos, me recuerda las opiniones machistas acerca de la mujer haragana que, seguro, cuadraba muy poco con la mujer de Leboreiro, quien como gallega del interior, llevaría casi toda la casa adelante y sin quejarse de su suerte.
Por otra parte, tal vez vería mas lógico que la protagonista de la leyenda hubiese sido Sta. María Salomé, madre del Apóstol, queriendo ver a los peregrinos que iban a venerar a su hijo. Pero yo no tengo vela en este asunto de influir en cómo se hacen leyendas que, por otra parte, tienen poco de lógicas. Son eso, leyendas y, como mucho, bonitas.