domingo, 28 de abril de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO. (IX) MÁS VESTIGIOS PAGANOS

LA VIRGEN SOBRE EL PILAR

 La leyenda nos dice que en un momento dado, el Apóstol se sintió anímicamente fatigado. Casi, casi, había decidido marcharse de este país, cuando la Virgen, que aún vivía, se le presentó sobre un pilar de piedra con intención de animarle. De lo que hablaron no nos dice nada la leyenda, pero sí que el Apóstol quedó confortado y ya no se fue. La Virgen es conocida como del Pilar y es la patrona de España.

viernes, 19 de abril de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO: (VIII) VESTIGIOS PAGANOS


Todos sabemos de múltiples rituales y festividades católicas que tienen su origen en épocas prehistóricas, si bien luego han sido cristianizadas. El 25 de diciembre como conmemoración del nacimiento de Cristo, es una de esas fiestas. La presencia de los cruceiros en el mundo celta, nos evoca un ritual anterior al cristianismo. El Camino de Santiago no está libre de estas presencias y voy a comentar una de ellas. Los milladoiros, llamados originariamente montes de Mercurio.

viernes, 5 de abril de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO: (VI) GALLOS Y GALLINAS


Todo santuario que pretenda ser un centro de peregrinaciones, debe contar con una buena relación de milagros atribuibles a su titular.

jueves, 4 de abril de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO.(V) LA VIEIRA


Si tuviésemos que citar un símbolo del Camino y de los Caminantes, tendríamos muy sencilla la elección: la vieira.
La verdad es que no sé de dónde procede tal correlación entre esta concha y el Camino, pero es cierto que todos los indicios nos llevan muy lejos en el tiempo.
Conozco varias leyendas medievales que nos hablan de un caballero injustamente metido en las aguas del mar debido a diversas causas. En cada leyenda la causa en diferente, pero todas ellas coinciden en la inocencia del jinete, la invocación de ayuda al Apóstol y la vuelta del caballero a tierra firme, casi siempre a una playa, con el cuerpo totalmente cubierto de vieiras.

jueves, 21 de marzo de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO.(IV) CONSTRUCCIONES PROPIAS

El Camino cambia mucho al entrar en Galicia e irse adentrando en la provincia de Lugo, dejando atrás los rigores del Cebreiro. Con ojos avispados es posible encontrar similitudes en las construcciones de diferentes localidades, debido a los cambios en modos y suministros: los mobiliarios urbanos son similares así como los de hostelería y otros servicios. En cuanto a las fachadas de las casas, no nos resulta posible deducir en qué lugar nos encontramos a partir de lo que vamos encontrando en ellas. Todas lucen estructuras que les confieren habitabilidad. Pero han perdido singularidad, pues nadie se preocupó de que se conservase.

viernes, 15 de marzo de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO (III): COMPAÑÍA DE CAMPANAS

Al recorrer hoy el Camino, viendo sus núcleos de población aún aislados en la actualidad, siempre se me ocurre la misma pregunta ¿Cómo viajaban las noticias? ¿Cuánto tiempo tardaba en llegar, por ejemplo, a Triacastela algún hecho importante acaecido en Roma? Porque en pleno siglo XII tuvo que llegar la noticia de que el Papa Calixto III había concedido la gracia del Jubileo a quienes visitasen la Basílica Compostelana… ¿Quién trajo la noticia? ¿Cuánto tardó en ser conocida?

martes, 12 de marzo de 2013

POR EL CAMINO DE SANTIAGO (ii) EL CAMINANTE SOLITARIO

A lo largo del Camino, en los pueblos, aldeas o en los albergues, es frecuente ver grupos bullangueros de gente que, una vez terminado el día , se desparraman por el lugar con la alegría propia de haber terminado una etapa más. Son peregrinos que hacen su Camino en grupo. Los grupos alegres suelen estar formados por numerosos peregrinos, normalmente jóvenes de ropas multicolores. Los grupos sosegados son más pequeños y de gente algo entrada en años. Caminan de otra forma, buscando otras metas aunque vayan al mismo sitio. La amistad también peregrina formando parte de todos los grupos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

LETAL, ORIGEN Y DERIVADOS



En determinadas combinaciones, algunas estructuras genéticas pueden provocar la muerte de sus poseedores. Se llaman letales.
El término “letal” ha sido recogido del habla no genética. En general siempre que se utiliza, y vale tanto para armamentos como para ambientes, significa lo mismo: que es capaz de producir la muerte.

viernes, 1 de marzo de 2013

POR EL CAMINO... (I)


Me gustan los paseos de rutas cortas, los de volver a casa por la noche, después de haber pasado un día fuera. En este plan, me gusta andar por el cercano Camino de Santiago, sus aldeas y monumentos, que creo conocer siquiera superficialmente. Siempre me han dado motivo de reflexión, por eso tengo cariño a esos entornos llenos de evocaciones.

jueves, 14 de febrero de 2013

REFRANES. MAJADAS Y MAJADEROS



Muchos de nuestros refranes vienen del mundo romano. En diferentes lenguas románicas existen refranes, todos ellos procedentes del latín, con significados similares aunque con construcciones algo diferentes. (Nosotros decimos “las paredes oyen” y los franceses “las paredes hablan”, por ejemplo).





Me gustan los refranes por la cantidad de saber que encierran. Un saber extraído muchas veces de relacionar de modo inteligente causas y efectos. Hay refranes acerca de costumbres, de relaciones familiares, de agricultura. También los hay que ayudan a predecir el tiempo más o menos inmediato.




Al contrario que la Farmacología ha sabido transformar en conocimiento científico todas las cualidades medicinales atribuidas a las plantas y guardado en la tradición, no ha ocurrido así con la Climatología y los refranes referidos a ella, al menos hasta donde yo sé. Claro que “cielo empedrado, suelo mojado” es de comprensión climatológica sencilla o que “cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo” lo comprendemos sabiendo que el grajo es un ave insectívora, que caza sus presas al vuelo y a bajas temperaturas son los insectos los que vuelan a ras del suelo. Hay uno que no logro comprender “Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso” Siempre pensé que el viento de marzo polinizaría las flores, pero éstas, según lo dicho en el mismo refrán, no aparecerán hasta mayo, es decir, en el mes de marzo del refrán aún no hay flores. El efecto del agua sobre los vegetales es obvio, pero para mi entender, el viento poliniza y dispersa frutos y semillas. ¿Qué frutos o semillas hay en las plantas en el mes de marzo? ¿Algunos del verano anterior que han permanecido durante todo el invierno? No entiendo, la verdad, el efecto beneficioso que sobre las plantas silvestres pueda tener el viento de marzo, como no sea la polinización, si hay flores, claro. Cuando haya frutos o semillas que diseminar, será otra cosa, pero eso no ocurre en marzo




Hay un refrán que me gusta mucho, “Hombre refranero, hombre majadero” y es el objeto de este escrito. Lo voy a comentar con algo de detalle.


En nuestra lengua los términos relativos a oficios agrícolas pueden terminar siendo despectivos. Por ejemplo, la última edición del diccionario de la RAE atribuye a “rústico” una serie de acepciones relativas al campo y su ambiente, pero en ediciones anteriores también incluía “rudo, tosco, grosero”. Tras reiteradas quejas, se retiró esta acepción.


En “Fortunata y Jacinta”, Galdós utiliza el adjetivo “hortera” para calificar al hacendado que no vive en la ciudad, sino en el campo, en sus huertas. Vemos que el significado de esta palabra ha cambiado en muy poco tiempo.


Algo así ocurrió con la palabra “Majadero”. Ya Quevedo la utiliza como menosprecio. En principio, puede derivar de “majada”, relativo a los pastores trashumantes que pasaban las noches durmiendo a la intemperie, en las majadas, por eso majaderos. Para ellos era útil y necesario el poder saber el tiempo que haría en un futuro inmediato. Aquellos majaderos supieron relacionar las causas con los efectos y encerraron su saber en dichos cortos y escuetos, los refranes.


Pero esta capacidad de aprender de la naturaleza, de comparar diversas causas con sus respectivas consecuencias y plasmarla en sentencias apropiadas, tal vez no siempre fue entendida y apreciada por los habitantes de las ciudades. En vez de querer aprender de ellos, se les menospreció. Más sencillo.


Siglos más tarde, Antonio Machado se quejaría de una manía muy nuestra de despreciar lo que ignoramos. Parece que viene de lejos esta costumbre...