 |
| EL ORIGEN DE MI COMENTARIO |
En
mi entrada de 11 de julio pasado, decía refiriéndome a una imagen de la Virgen
“la melena a la vista”, una frase que tal vez requiera una explicación por mi
parte. Voy a darla ahora mismo extraída de mis propias reflexiones, cosas que
pienso mientras miro el entorno, evoco recuerdos y contemplo el presente.
En
nuestra cultura, la cabellera es un elemento corporal importante. Incluso, solemos referirnos a ella para señalar a una persona alejada y de quien
desconocemos el nombre: “aquella rubia”, “aquel calvo”, "aquella morena de
trenza”, “aquel de pelo cano”.
Por
otra parte, en las mujeres, esa misma cabellera ha alcanzado un cierto significado
de intimidad exaltado en las religiones derivadas de la Biblia: digamos que las
mujeres recatadas la ocultaban a la vista de extraños, mientras que las de vida
licenciosa la exhibían como un exponente más de sus oficios.