Me gusta, no puedo ni quiero
negarlo, visitar el Museo Provincial de Lugo. Mis primeras visitas ocurrieron a
final de la década de
1950. Iba los jueves, pues en aquel tiempo, en esos días
la visita era gratuita. Recuerdo la antigua disposición de muchos de los
objetos entonces expuestos, como el mosaico de Batitales, las planchas de los
aguafuertes de Castro Gil o las maquetas de barcos. Éstas, las maquetas de
barcos, llamaban mucho la atención del niño que yo era entonces, pero también
había muchos otras cosas que eran capaces de llamármela.
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| PUERTA DEL S.XVIII GRANITO POLICROMADO |






